Psilocibina y ansiedad: una conversación interesante
La ansiedad también ha entrado en el mapa de la investigación psicodélica. Los primeros estudios abrieron preguntas interesantes sobre la psilocibina y hoy nuevas investigaciones intentan responderlas. Pero entre lo que ya sabemos, lo que se observa y lo que todavía falta por demostrar existe una distancia que vale la pena conocer.

¿Qué podría aportar la psilocibina frente a la ansiedad?
Las primeras señales
Uno de los antecedentes modernos apareció en 2011.
Charles Grob y su equipo realizaron un pequeño estudio piloto con 12 personas con cáncer avanzado y ansiedad. El trabajo era limitado por su tamaño, pero encontró una reducción significativa en una medida de ansiedad en determinados seguimientos posteriores y, sobre todo, ayudó a demostrar que esta línea de investigación podía volver a estudiarse bajo condiciones clínicas controladas.
Cinco años después llegaron dos investigaciones que se convertirían en referencias del campo.
En Johns Hopkins, Roland Griffiths y su equipo estudiaron a 51 pacientes con diagnósticos de cáncer potencialmente mortal y síntomas de ansiedad o depresión. En el seguimiento a seis meses, alrededor del 80% continuaba mostrando disminuciones clínicamente significativas en medidas de ansiedad o ánimo depresivo.
En paralelo, un equipo de NYU dirigido por Stephen Ross estudió a 29 pacientes con cáncer y ansiedad o depresión. El ensayo encontró mejoras en ambas medidas y, a los seis meses y medio, aproximadamente entre el 60% y el 80% de los participantes mantenía reducciones clínicamente significativas.
Son resultados difíciles de ignorar.
Pero también difíciles de sacar de contexto.
Estos estudios no investigaron «la ansiedad» en general. Investigaron principalmente el sufrimiento psicológico de personas enfrentadas a enfermedades potencialmente mortales, dentro de protocolos que incluían preparación, acompañamiento y seguimiento.
El interés no terminó allí.
Investigaciones posteriores han continuado examinando los datos de pacientes con cáncer y los posibles efectos de la psicoterapia asistida con psilocibina sobre diferentes dimensiones del sufrimiento psicológico. Un análisis reciente que reunió datos de dos ensayos volvió a encontrar cambios en ansiedad y otras medidas psiquiátricas.
Pero hay otro movimiento interesante: la investigación está comenzando a acercarse específicamente a los trastornos de ansiedad.
Actualmente figura registrado un ensayo fase 2 que estudia una formulación oral de psilocibina en adultos con trastorno de ansiedad generalizada. El estudio contempla 50 participantes y evalúa seguridad, tolerabilidad y eficacia preliminar.
No es una respuesta.
Es precisamente lo contrario: es una pregunta que la ciencia todavía está intentando responder.
Y esa diferencia ayuda a entender dónde estamos.
Lo que hoy merece nuestra atención
La investigación sobre psilocibina y ansiedad todavía no permite respuestas simples. Lo que sí ha conseguido es abrir una línea de estudio que hace algunas décadas parecía improbable: volver a investigar estas sustancias en universidades, hospitales y centros científicos, esta vez bajo protocolos contemporáneos y con preguntas cada vez más específicas.
Los trabajos que recorremos aquí son parte de ese proceso. Algunos de sus resultados han sido suficientemente relevantes para impulsar nuevos ensayos; otros han servido para entender mejor dónde están los límites de lo que podemos afirmar.
El periodista Don Lattin, autor de La nueva medicina psicodélica, y el psicofarmacólogo Antón Gómez-Escolar, autor de Guía esencial del renacimiento psicodélico, ayudan a mirar ese recorrido con perspectiva. Sus libros recuerdan que el llamado renacimiento psicodélico no nació de una certeza, sino de investigadores que decidieron volver sobre preguntas que habían quedado suspendidas durante décadas.
Ansiedad y psilocibina es una de esas preguntas. Y hoy tenemos bastante más información para comenzar a leerla con criterio.
Para quienes quieran profundizar, dejamos al final de este artículo los estudios citados.
Fuentes para seguir leyendo
- Estudio de Johns Hopkins — Griffiths et al.
- Estudio de NYU — Ross et al.
- Estudio piloto de Grob et al.
- Ensayo sobre trastorno de ansiedad generalizada
- Estudio controlado sobre microdosificación
Ecualiza Comprender la microdosificación en Chile